{"id":838,"date":"2021-05-07T11:36:48","date_gmt":"2021-05-07T11:36:48","guid":{"rendered":"https:\/\/josecarlos.niguez.com\/?page_id=838"},"modified":"2021-05-07T18:31:43","modified_gmt":"2021-05-07T18:31:43","slug":"paisajes-ignotos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/josecarlos.niguez.com\/index.php\/paisajes-ignotos\/","title":{"rendered":"PAISAJES IGNOTOS"},"content":{"rendered":"<p>El paisaje de las cuencas mineras de Cartagena y La Uni\u00f3n se ha ido configurando como consecuencia del dilatado proceso hist\u00f3rico de explotaci\u00f3n de sus yacimientos\u00a0 mineros de plomo, plata y otros minerales, desde los remotos tiempos de dominio cartagin\u00e9s y romano. La mayor transformaci\u00f3n acontece durante la segunda mitad del siglo XX cuando se generaliz\u00f3 la miner\u00eda a cielo abierto que propici\u00f3 inmensos movimientos de tierras que ocasionaron un gran impacto medioambiental; llevando a la desaparici\u00f3n de extensas zonas de terrenos convirti\u00e9ndolos en paisajes yermos con formas y colores que podr\u00edan ser de otros mundos. Junto a ellos, conviven un valioso patrimonio industrial como: castilletes, pozos, casas de m\u00e1quinas, chimeneas, molinos de trituraci\u00f3n, polvorines, hornos de fundici\u00f3n, lavaderos de mineral, infraestructuras ferroviarias mineras\u2026, en un estado de conservaci\u00f3n ruinoso que nos transportan a otras \u00e9pocas.<\/p>\n<p>Cuando fotografiamos un paisaje podemos captarlo de dos modos, el primero, tal como lo ven nuestros ojos, pulsar el disparador y capturar un fiel reflejo de la realidad; el otro, ser\u00eda saltando la l\u00ednea de la realidad para pasar al mundo de lo <em>invisible<\/em> al ojo al que se accede a trav\u00e9s de los bajos fondos del subconsciente; lo que podr\u00edamos definir como el <em>paisaje con alma, <\/em>construido a partir de emociones y sentimientos: el <em>mundo oculto<\/em> de lo abstracto.<\/p>\n<p><em>Paisajes Ignotos<\/em> es un recorrido por los territorios de la Sierra Minera que pasan desapercibidos a la vista del espectador, aunque est\u00e1n bajo nuestros pies. \u00a0Para ello, me valgo de im\u00e1genes cercanas a la <em>abstracci\u00f3n<\/em>, sin tratamientos que modifiquen su composici\u00f3n, capaces de trasportarnos a universos desconocidos, misteriosos e inquietantes, donde habita lo fant\u00e1stico y lo imaginario y donde el color juega un importante papel, configurando atm\u00f3sferas que en unos casos evocan formas reales y en otros se disuelven en un sue\u00f1o irreal. Una mirada llena de contrastes y simbolog\u00eda.<\/p>\n<p>Por otro lado, muestro los misterios o enigmas que esconden en sus texturas, colores, \u00f3xidos, vetas, graf\u00edas\u2026 las piedras de estos espacios, haciendo una invitaci\u00f3n al observador a desentra\u00f1ar desde el <em>silencio<\/em> las met\u00e1foras que esconden.\u00a0 Escuchen la voz de las piedras, pues como dec\u00eda el gran poeta guatemalteco Humberto Ak\u00b4Abal: <em>no es que las piedras sean mudas, solo guardan silencio<\/em> y yo a\u00f1adir\u00eda que si las sabemos escuchar nos pueden llegar a contar la g\u00e9nesis y evoluci\u00f3n de estos <em>paisajes ignotos<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paisaje de las cuencas mineras de Cartagena y La Uni\u00f3n se ha ido configurando como consecuencia del dilatado proceso hist\u00f3rico de explotaci\u00f3n de sus yacimientos\u00a0 mineros de plomo, plata y otros minerales, desde los remotos tiempos de dominio cartagin\u00e9s y romano. La mayor transformaci\u00f3n acontece durante la segunda mitad del siglo XX cuando se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"gallery_3.php","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-838","page","type-page","status-publish","hentry"],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/josecarlos.niguez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/838","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/josecarlos.niguez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/josecarlos.niguez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josecarlos.niguez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josecarlos.niguez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=838"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/josecarlos.niguez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/838\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":839,"href":"https:\/\/josecarlos.niguez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/838\/revisions\/839"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/josecarlos.niguez.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}